Amarme a mí mismo para poder amar otro

Existen ciertas personas que se pueden mostrar seguras, frías o distantes a nivel emocional. Tu les preguntas si se sienten queridas o merecedoras de amor y de seguro te van a responder que sí.

Ahora, si comenzamos a profundizar y rompemos esta barrera que muchas veces se ponen (para no mostrar su vulnerabilidad), nos daremos cuenta que muy dentro de ellas ocurre algo muy diferente. En el fondo existe una profunda sensación de carencia y de falta de amor, incluso de no ser merecedoras de afecto, pues creen que hay algo que está mal dentro de ellas… y esta “falla” no permite que los demás las puedan amar por ser quienes son.

¿De dónde nace esto?

Por lo general tiene que ver con las experiencias vividas en la infancia y específicamente tiene que ver porque el planeta Saturno (en su carta astral) está involucrado con su mundo emocional. ¿Y quién es Saturno? Este es un planeta que nos enseña a aprender los límites de la realidad, por lo general haciéndonos sentir una sensación de carencia en el área con la que se relacione. Si tu Saturno está relacionado con tus emociones, lo más probable es que tu sensación interior fue que en tu infancia no se te dio lo que necesitabas, quizás por un ambiente más bien frío o poco amoroso, donde tendían a haber más bien exigencias o donde se demostraba afecto cuando eras responsable, maduro o cumplías con las normas o logros exigidos… o al menos eso es lo que tú recuerdas de tu infancia. Estas experiencias y recuerdos, suelen ir construyendo una creencia inconsciente: “Si mi madre (o padre) no me da lo que necesito, será que no me quiere porque soy malo”. Esto no es algo que por lo general pensemos de forma consciente, en la mayoría de los casos si les preguntamos a estas personas si sus padres los quisieron, la respuesta va a ser que sí, pero muy dentro de ellas, hay un niño interior que siente todo lo contrario, la sensación de que no lo quisieron. Además de una sensación de que muchas veces cuando necesitó ayuda de otros esta no llegó. Esto lleva a una enorme herida de autoestima y a la sensación de que hay algo malo en mí que no merece ser amado. También se construye otra creencia inconsciente: “A mí no se me ama por ser quien soy, si no que por lo que hago”. Esto hace que estas personas “saturninas”, sientan que se les ama cuando logran cosas y objetivos. Esto hace que muchas quieran ser responsables y estén más bien centradas en destacarse, escalar a nivel social o en lograr cosas, de manera de compensar su vació interior. O en algunos casos, de estar muy centradas en atender y ayudar a otros, cómo si el amor fuera algo que se gana a través de sacrificio y esfuerzo personal. Saturno relacionado con las emociones puede producir alguien que no se siente cómodo teniendo necesidades y deseos emocionales. Llegando en algunas personas, especialmente hombres, a ser muy fríos y desconectados. Si de niño tuviste dificultades para conseguir que dieran satisfacción a tus necesidades, puede que para ti sea más fácil dejar de necesitar, que pasar por el dolor de no conseguir lo que buscas. El desapego emocional se convierte en una estrategia o defensa contra el dolor de las necesidades insatisfechas: es mejor no reconocer ni revelar tus necesidades porque duele demasiado cuando nadie las tiene en cuenta. Entonces, te aíslas de lo que realmente quieres, niegas tus sentimientos. Al hacerlo, parece que te volvieras autosuficiente.
Una piedra no siente dolor: tu apariencia es la de alguien duro y fuerte, pero por debajo sufres, tienes miedo y no te sientes digno de amor ni de satisfacción.
Pero, ¿acaso Saturno es una maldición y está para castigarnos?... La verdad es que no, aunque desde cierto nivel lo podemos ver así. Saturno lo que quiere es que aprendas a sostenerte emocionalmente sólo. Quizás las personas saturninas digan que sí lo hacen, que les pueden ocurrir cosas fuertes y dolorosas en la vida, pero a pesar de eso siguen funcionando, trabajando y que estás de cierta forma no las afectan. Y es aquí a donde está el error, se confunde el sostener mis emociones con desconectarse de las emociones. Acá no se trata de desconectarse, sino de conectarse y hacerse cargo. Ese niño que llevas dentro, que sufre, lo pasó mal cuando chico y que no se siente querido, tiene que ser sanado y cobijado. Pero no por alguien externo, una madre, un amigo o una pareja, sino que sí mismo.  Y para hacerlo hay que sentir las emociones que están adentro. Y este es el mayor desafió de alguien que tiene a Saturno conectado con sus emociones, el sentir las emociones no gratas, de las que se ha intentado alejar toda la vida para no sufrir. Dejar de ser tan mental, racional y desconectado. El sostenerse a nivel emocional implica permitirme sentir emociones no gratas, especialmente cuando está ocurriendo algo que me duele en la vida (ejemplos: un quiebre de una relación o un duelo por un ser amado). Sentir, no evitar ni desconectarse. Sentir para escuchar esa pena interior y en ese instante responderse esta pregunta, ¿Cómo hago para sostenerme y seguir adelante? Este es justamente el don de alguien con Saturno, poder sostenerse si se conecta con sus emociones. Un don que generalmente desconoce, pues casi nunca se conecta.

¿Qué le impide esta conexión?

El dolor de la infancia, el dolor de no sentirse querido. Es como una represa que reprime las emociones, pues si se llegara a abrir un poco, esta se desbordaría por todo el dolor acumulado. Bueno, esto es justamente lo que queremos que pase con alguien que quiere sanar este tema. Que viva un periodo de liberación emocional, de catarsis, pues esa pena por no sentirse querido debe ser enfrentada y sanada liberando el agua detrás de la represa. Mientras se viva este proceso la persona puede estar muy sensible y expresiva (algo que por lo general detesta). Pero una vez que las emociones ya estén liberadas y sanadas, la persona volverá a ser alguien más bien medido a nivel emocional, pero ya no reprimiendo, si no que conectándose y sosteniéndose. Por lo general este proceso de sanación de la herida infantil se recomiendo hacer con algún tipo de ayuda terapéutica, pues este desborde de emociones puede ser muy fuerte para la persona. Además de que se le recomienda de que hable con sus más cercanos y les cuente de lo que está viviendo, que se muestre vulnerable. De manera de que los demás puedan estar más atentos, ayudarlo y que comprendan el cambio de humor que la persona puede vivir durante este proceso.   Puedes encontrar más información en mi libro “Sanando las Relaciones de Pareja”, un libro de Astrología Psicológica. Encuéntralo aquí.   — pablo flores Ingeniero Civil UC, astrólogo evolutivo, terapeuta de Gestalt y terapia floral. Director de los Congresos de Astrología de Chile y del Iberoamericano de Astrología y Sanación. Conferencista Internacional y expositor en Congresos en España, México, Argentina y Chile. Director Escuela Online Internacional Astroterapéutica, que une la Astrología con la Terapia Floral. Autor de Libro de Astrología “Sanando las Relaciones de Pareja” Conecta con Pablo en su sitio web, Instagram y canal de Youtube.